De la nada apareció, y hacía la nada se dirigió.
Fue todo y no fue nada.
Una gota de lluvia que provocó el mayor de los diluvios y todo a su para arrastra.
Un verso de un poema a la locura, a la desdicha, al desamor.
Una cama desecha, alli descansan unas cenizas, que el viento mas helado se encargó de llevarse.
Unas cartas, que llegaron a buen puerto, aunque la botella venia sin corcho.
Unos recuerdos, que pese al diluvio, al poema o las cartas encharcadas en desilusión, permaneceran cual estrella en el cielo, aunque solo la noche goce de su presencia.
FIN
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